Descubriendo los Jardines

Alimentados por una reflexión cruzada entre especialistas y comanditarios, los Jardines del Museo Internacional de la Perfumería se atienen por un lado a los imperativos del desarrollo sostenible y por otro lado al programa de interpretación del patrimonio agrícola y paisajístico de la comarca de Grasse. Los cultivos en pleno campo, compuestos por las especies cultivadas tradicionalmente para la perfumería, están al lado de espacios y paisajes que presentan diversas colecciones de plantas odorantes o aromáticas. Su vocación primera es contribuir a la conservación de la diversidad varietal de especies tradicionalmente cultivadas para la perfumería. Son el testimonio también del paisaje olfativo vinculado a la agricultura local.

 El itinerario olfativo:

Desde el siglo XVIII y con la perfumería moderna, la utilización de materias primas naturales se ha diversificado considerablemente. Cualquiera que sea su origen, su presentación es indispensable para el entendimiento del arte de la perfumería.
Destinado a hacer descubrir o redescubrir las fragancias y notas olfativas utilizadas en perfumería, el itinerario olfativo mezcla plantas odorantes, plantas aromáticas así como una parte de la colección de las plantas de perfume cultivadas en la comarca de Grasse. Un enfoque lúdico para valorar los diferentes olores desde las plantas, y esto a través de familias de olores clasificadas por zonas olfativas y que tratan las notas utilizadas por los especialistas del olor.
A lo largo de todo el camino, el visitante está invitado a pasar su mano por los follajes odorantes y a oler las flores del borde del sendero.
Para ofrecer informaciones más amplias sobre el universo de las plantas de perfume, los jardines proponen una ayuda a la visita mediante videoguía. Durante la visita, cada cual puede consultar fotografías, vídeos, escuchar testimonios de agricultores, cosechadores y corredores.

 El conservatorio 

La parte de conservatorio de los jardines está reproducida a la escala de los campos de flores tal y como se cultivaban en la época de la industria de la planta de perfume.
Las primeras plantas de perfume utilizadas en Grasse en el siglo XVI son el naranjo salvaje, llegado de la Riviera italiana; las lavandas, provenzales por excelencia; el cassier, de la familia del mimosa importado de África; el mirto y el lentisco pistachero, productos de la zona. Gracias a la producción aromática local, los perfumistas siempre encontraban sobre el terreno las esencias y productos odorantes necesarios a su actividad.
Pero las tres plantas capitales emblemáticas de la perfumería de Grasse serán, desde el siglo XVII, el jazmín, la rosa y el nardo. El jazmín, llegado de las Indias, aparece hacia 1650 en el campo de Grasse. Al mismo tiempo, se empieza a cultivar la rosa Centifolia, más pequeña pero más olorosa que la rosa común. En cuanto al nardo, llegado de Italia, se implanta hacia 1670 en la región de Grasse.

 La zona merendero 

Los Jardines del MIP, dotados con una zona de merendero, proponen a sus visitantes un descanso a la sombra de cipreses centenarios, en una ambientación digna de La Toscana.